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viernes, 23 de noviembre de 2012

7 días, 7 sonrisas (XVII)

¡Buenos días! A ver si consigo que sea costumbre otra vez publicar a primera hora de los viernes, ¡que se supone que esto es para acabar bien la semana!


VIERNES:
Estuvimos en el Parque Natural de Cabárceno. ¡Teníais que haber visto la cara del Pitufo cuando vio los "lobos feroses"!

SÁBADO: "Mami y Papi, ¿ya empezamos?" Nos suelta el Pitufo por una pequeña trifulca de conducción (ese típico "¡ya te lo has pasado!" "¡claro, si me avisaras antes no me lo pasaría!"

DOMINGO: Hace un tiempo, además de a Peppa Pig el Pitufo veía a Mike el Caballero. Cuando nos íbamos de la casa rural le dijimos que le tenía que decir adiós a Maite, la propietaria, y nos contesta "¿A Maite Caballero?" ¡Nos dio la risa floja cuando la vimos luego!.

LUNES: Al volver del viaje no tuvimos ganas de hacer la comida del día siguiente. S.E. se tiene que llevar la comida al trabajo, así que había que levantarse antes para cocinar. Suena el despertador, y... "Quédate en la cama, que ya cocino yo. Enseguida subo y te aviso ya para levantarte". ¿Es o no es un sol?

MARTES: Parece que esta semana se lleva S.E. el ranking de provocador de sonrisas. Recién levantados por la mañana, estaba yo preparando el desayuno todavía en pijama con la legaña pegada y pasó por mi lado, me agarró de la cintura, me dio un besito muy tierno en la frente y me dijo "¡Guapa!" al oído.

MIÉRCOLES: ¡Qué emoción! Tengo casi terminado el delantero del jersey que estoy haciendo. ¡Y está quedando genial! (o al menos a mí me gusta un montón)

JUEVES: Todos los días tomo el café con dos compañeras a media mañana. Una de ellas me manda un mensaje por el messenger interno de la empresa y vamos juntas. El jueves me pregunta si vamos ya, le contesto que sí, me dice que espere un momento, le digo que vale, me avisa de que ya, y justo estoy yo liada en una cosa, así que recibo el mensaje: "¡pero mueve el pandero!". Que así leído ahora, la verdad es que suena fatal y no parece que sea un motivo para sonreír, pero mi querida Nuria y yo somos así de cariñosas la una con la otra.

¿Habéis sonreído mucho esta semana? ¿Me lo contáis?

¡Nos leemos!




¡Copia la colección de sonrisas en tu blog!

martes, 28 de agosto de 2012

Hermanos

Editado el 28.08.2012 incluyendo el comentario de curropar en el texto.

No se me emocionen, queridos lectores, que no. Que de momento el Pq sigue solito. De los hermanos de los que voy a hablar es de los míos. Porque merecen un post. Y punto. Y como soy mujer de impulsos, tal como lo pienso lo escribo y lo publico. Espero que, si lo leen, les guste.

Siempre dije que quería tener 3 hijos, quizá por lo bien que nos lo hemos pasado los 3 hermanos mayores. Salgan uds. del síncope. Por más que leo a la Madre Tigre con sus Cuatro no me convence. Yo me quedo con 2 como mucho.

Como decía, los 3 hermanos mayores nos hemos llevado muy bien. Hemos jugado al Skalestric ¿se escribe así? y a los Pin y Pon. Porque cuando los hermanos se llevan bien, da igual el sexo. Todos los juguetes son buenos. La relación con los 2 pequeños fue diferente. Claro, nos llevamos más tiempo con ellos y eso, queramos o no, marca mucho la relación. También hemos discutido mucho, obviamente, pero pocas veces llegó la sangre al río. Cuando Curro me puso la zancadilla y me abrí barbilla o cuando yo le puse a Ana una cuerda de lado a lado del autobús para que saltara y se la abrió ella. Hemos hecho de todo, claro. Hemos cortado el pelo a los muñecos, hemos aprendido a montar en bici juntos, hemos estudiado en verano (Curro y yo, que Ana era una empollona) juntos, hemos pasado miedo viendo los Gremlins solos en casa juntos. Quién me iba a decir entonces que ahora uno de mis blogs favoritos sería "Mi Gremlin no me come".

El primero en llegar fue Curro. Lo conocerán uds. Curro es seguidor y comentarista habitual de este blog. Curro, como buen primogénito, era (y es) el ojito derecho de mamá. Curro es desorganizado, era impuntual (eso cambió en su estancia en Suiza) y está un poco en las nubes. Pero es encantador y muy inteligente. Es informático, y tras un tiempo viviendo en Madrid su empresa lo trasladó a Suiza. Allí empezó a escribir el blog "Un mañico en Suiza" y ahora buscando el enlace al mismo (que por cierto, no he encontrado) me he encontrado con que también tiene otro. "Curropar", no se ha complicado mucho con el nombre. Eso sí, lo tiene muy abandonado... Curro es un valiente. Hace poco más de un año decidió desvirtualizar a Delia. Y ahora son felices y comen perdices en... Tenerife. Sí señores, lo dejó todo por amor. ¡Olé! Mientras estuvo en Madrid y Suiza nuestra relación estuvo un poco más distanciada. Pero ahora gracias a Twitter todos los días sabemos el uno del otro. Y me encanta..

Luego vine yo. Cuando el pequeño Currito tenía 19 mesecitos llegó la petarda de su hermana. A mi me vais conociendo poco a poco. No os puedo contar gran cosa.

María fue la segunda, y me cortó el rollo, ¡tenía que compartirlo todo! Luego con Ana el compartir fue más que regla: siempre recordaremos cuando mi padre pedía en un bar dos fantas de naranja y tres vasos, y las repartía perfectamente, al milímetro (más le valía, claro). Pero me desvío del tema: María es apasionada, leal y pizpireta. También es impulsiva y cabezota (le dijo la sartén al cazo), lo que hace que esa inconstancia de la que presume no sea para tanto: el impulso le hace empezar muchas cosas, pero la cabezonería y un parte responsabilidad le hacen terminar las importantes. Como cuando empezó LADE, no se encontró a gusto, y se pasó a estadística, que la terminó en un pis-pas.
Hoy es la única de los hermanos que está casada (entre novios y casados, lleva casi ¡14 años! con SE #madredelamorhermoso), la única que es mami y por tanto la culpable de que todos tengamos que llevar babero todo el día (EL Pq, EL nieto, EL sobrino). Dicen las malas lenguas que es runner (tengo pendiente llegar a Zaragoza, cogerla de las solapas y preguntarle quién es ella y qué ha hecho con mi hermana) y blogger (pero de verdad, no como otros que escriben uno o dos posts y lo dejan). Y que escribe posts preciosos sobre el Pq, que nos permiten ver a los que estamos fuera cómo crece, y sobre sus hermanos.
¡Gracias, sis!

A continuación, 14 meses después, vino Ana. Ana es responsable, trabajadora y tenaz. Es también muy divertida. Le guardaré siempre rencor porque me obligaron a aprender a andar porque mi madre se negaba a tener dos niñas que no anduvieran. Yo no tenía ninguna intención de aprender, y de hecho hay unas fotos en las que estoy llorando porque quiero que me cojan en brazos que dan una lastimica... Ana es profesora. Siempre fue la más estudiosa y responsable, Curro y yo fuimos más vaguetes. Estudió dos carreras, Filología Hispánica y Teoría de la Literatura y Literatura Comparada. ¡Toma nombrecito para la carrera!. Por amor también, se fue a vivir a Madrid, con su novio, el francés al que conoció mientras ella estaba en Francia y él en España. Era compañero de piso de Curro.
Aprovechando que llevaba un tiempo en el paro y que Chris tenía posibilidad de pedir una excedencia en su trabajo se lanzaron el pasado febrero a dar la vuelta al mundo. Así, sin red. Otra valiente, como veis. Lo cuentan en su blog, "From Madrid to Madrid" de una manera muy amena y con unas fotos que quitan el sentido. Ana no ha desaprovechado el tiempo en el paro, y aprovechó su afición y los cursos que había hecho de fotografía para colaborar con una ONG que se dedica a la fotografía social, Imagen en Acción. En Flickr no sólo podéis ver lo buena fotógrafa que es, sino que podréis encontrar algunas fotos de mi Pq. Hay varios bebés, no voy a desvelar cuál de ellos es... Pero si lo acertáis os lo confirmaré. Prometido. Tampoco hay que ser un lince para saber cuál de los niños fotografiados es su sobrino, qué queréis que os diga. Con Ana he tenido siempre una relación muy especial. Dos chicas, y de edades tan parecidas... La vida nos ha llevado por caminos muy distintos. Somos muy diferentes. Pero sentimos (o al menos yo así lo siento) algo muy especial la una por la otra.

Por cierto, si vives en Madrid te informo de que en febrero (ya sé que queda mucho, pero oye, ya lo dejo caer) termina su viaje, y hace unos reportajes de embarazos y de niños que son brutales. Incluso estoy dispuesta a enseñarte el mío en privado si quieres.

Con 4 añitos de diferencia vino Juan. Juan es muy introvertido, payaso y puntilloso. Al principio, con tres hermanos de 4, 5, y 7 años era el rey de la casa. Como dice mi madre decía "Quiero s..." y sin terminar la palabra ya tenía 3 sillas bajo el culo. Crecimos un poco más y la distancia en las edades hizo que nos lleváramos peor. Sobre todo los dos chicos. Muchos años de diferencia como para compartir cuarto y juegos. En esta época siempre se recordará el día en el que, sentado en el pasillo, cantaba "A quién le importa lo que yo haga". Ya veis, lo del "payasismo" me viene de familia. Más tarde las diferencias se vuelven a hacer pequeñas y nos llevamos bien de nuevo. Juan estudió un módulo de química. Lo terminó cuando empezó la crisis y no está teniendo mucha suerte. Alterna temporadas trabajando "de lo que sea" con temporadas en paro. Como no quiere que la cosa siga así ha decidido hacer un módulo de informática este año, a ver si por ahí tiene más suerte.

Y finalmente, otros 6 años después llegó la benjamina, Teresa. Teresa es dulce, apasionada y divertida. Nos llevamos genial, y somos muy parecidas. Además con ella la diferencia siempre ha sido grande (aunque ahora se note menos) así que no ha habido grandes altibajos. Ha estudiado turismo, y tampoco está teniendo demasiada suerte para encontrar trabajo de lo suyo, aunque no ha estado quieta tampoco. En su último trabajo le hicieron una p... bastante gorda, pero ella no se desanima. Siempre me acordaré de las palabras que me dedicó poco antes de casarme. "¿Y ahora quién va a hacer el gamba conmigo por el pasillo? ¡Que Juan es un soso!". Lo que me pude reír y lo que me río ahora al pensarlo. No es que sea un soso, pero no le gusta hacer el tonto por hacer, como a nosotras. Vamos, que es normal. Es que nosotras dos somos de ir, incluso, bailando por el pasillo sin razón aparente.

Estos son mis hermanos. Y los quiero. Mucho. Besos, hermanitos.