Hoy post de mami a la que se cae la baba con su pequeño. Alguna
vez tenía que caer, y el que avisa no es traidor.
Y es que mi niño es muy listo. No es porque yo lo diga, que también,
sino que me lo dicen en la guardería, en el pediatra y todo aquél que conoce
niños de la edad del mío (y los que no conocen también, pero a éstos me los creo
menos, obviamente).
Mi niño a los 22 meses… (bueno, vale, casi 23)
… conjuga y utiliza perfectamente los verbos al hablar
(los irregulares no siempre, pero algunos adultos tampoco)
… utiliza los pronombres y el masculino/femenino correctamente.
“A mí me gusta, ¿a ti te gusta, mami?” Es una de sus frases favoritas ahora.
… conoce el significado de antes y después, y lo utiliza.
Conoce otros conceptos abstractos como grande/pequeño, mayor/pequeño,
frío/caliente, bonito/feo, guapo/feo. Cuando se usa distinto adjetivo para
personas y cosas, lo hace correctamente.
… conoce los colores; no sólo los básicos, también el
naranja, marrón, morado…
… construye frases completas. Juro que lo que pongo tanto en
el tuiter como en mis comentarios en otros post como en mis propios post que me
ha dicho es real como la vida misma. Nos sorprende con cosas como “Vamos a
parar a tomar un café. Papá, ¿te apetece?” cuando vamos de paseo.
… es capaz de contarle a su abuela por teléfono por la noche
lo que ha hecho durante el día. O el día anterior. O incluso una semana después
de volver de las vacaciones le contó lo que había hecho durante las mismas
… reconoce su pueblo cuando lo ve en la tele. Viendo
encierros con mi madre en el ordenador vieron algunos de varios sitios, y
cuando le puso uno de Utebo dijo “esas vaquitas las he visto con mi papá”. Y el
día que nos íbamos a la playa, que tuvimos que pasar por casa de mis padres
antes, unas calles antes de llegar dijo “a casa de los abuelos no. A la playa”.
… sabe que yaya y abuela (yayo/abuelo) es lo mismo, que hay
una que es las dos cosas y otra que no (a mi madre lo de yaya no le gusta) y sabe
los nombres de sus padres. Y puede hablar de mí a terceras personas como “mi
madre” o “mamá” indistintamente. Y llamarme “mami”, “mamá” o, cuando no le hago
caso, “María”. A su padre incluso le llama “pater” alguna vez (obviamente me lo
ha oído a mí, pero me sorprende que utilice también esa palabra). Sabe su nombre
y dos apellidos. Sabe que dos personas distintas se pueden llamar de la misma
manera.
Son tantas cosas que os contaría pero no me acuerdo ahora
por no haberlas anotado… a ver si me hago blogger de verdad y anoto las cosas,
leñe.
Por una vez, un post cortito. Pero me ha gustado tanto
escribirlo….





