Tema recurrente de cualquier blog de madre primeriza llegada la fecha de escolarización de su pichón. El colegio. El proceso de escolarización es fuente de sudores. De agobios. De pesadillas. De terror, en definitiva.
Si fuera tan fácil como eso, elegir el colegio y ya... Que por cierto ¿no debería ser así? Bueno, esta es otra cuestión. El caso es que no lo es. De entrada debes estudiar para saber tus posibilidades de entrada en el colegio elegido. El terrorífico "sistema de baremación". Que, por supuesto, no es igual en todas las provincias. Ni siquiera igual en la misma todos los años, aunque en Zaragoza lleva unos años sin cambios espectaculares. Empiezas a contar puntos a razón de:
- Hermanos en el cole: 8 puntos por tener uno. Si tienes más de uno, suman un punto más cada uno.
- Zona: aquí está el meollo de la cuestión. Por trabajar o vivir en la zona del colegio elegido tienes 6 puntos. Si además tu casa o lugar de trabajo está a menos de un kilómetro de distancia del colegio, un punto adicional. Dada la natalidad actual en España, la clave para entrar o no en un colegio está en ese punto. Porque no nos engañemos, tampoco hay tantos niños con hermanos en el cole. Si tu zona es limítrofe con la del cole, 3 puntos
- Puntos extra: los papás trabajan en el cole (4), el niño tiene una discapacidad (2), la tienen los padres o hermanos (1), en niño tiene una alergia o intolerancia alimentaria que "obliga a un estricto control sobre su dieta" (0.5), renta inferior al IPREM (no me acuerdo cuántos) y alguna casuística más que ahora no recuerdo. Estos puntos mejor no tenerlos, creo yo. Bueno, se salva el de los padres trabajando en el centro. Los otros sí, te dan más posibilidades pero... qué queréis que os diga, me alegro de no jugar con esa "ventaja".
Así, ya os he contado que la clave del asunto, como en casi todos sitios, está en la zona. Tienes que elegir bien si juegas con el domicilio o con el trabajo, ya que si el niño no entra en ningún colegio de los que has puesto en tu lista, lo mandan a un colegio de esa zona. Y el criterio de zonificación es tan arbitrario que hay zonas en las que la distancia de una punta a otra puede ser media hora en coche, y en otras de 5 minutos. Todo tan lógico que hace un par de años introdujeron la variable del punto por distancia inferior a un kilómetro para minimizar daños.
En mi caso jugué con la del trabajo. Con la dirección de mi trabajo tengo 7 puntos. Mola mil. Con 7 puntos entras seguro (a menos que vivas en ese barrio de Zaragoza en el que hay un 30 niños más que plazas escolares, y en un colegio las solicitudes de niños con hermanos en el centro ya superan las plazas disponibles. Demencial). Peeero... Me informan de que necesitan la referencia catastral porque la dirección de mi empresa no aparece en el sistema. Investiga, pregunta, busca... Para enterarte de que la referencia catastral es la de la parcela del polígono. Parcela que tiene 3 salidas. El catastro hace referencia a la única de las tres que en el sistema da 6 puntos, no 7. Sí, tal cual. En el mismo edificio, he perdido el punto clave por la mierda de la referencia catastral.
Para prolongar un poco la agonía, en Zaragoza ahora el sistema el siguiente. En vez de baremar las solicitudes y hacer sorteo entre los que tengan los mismos puntos que la primera solicitud que queda fuera, primero se hace el sorteo. Se asigna un número aleatorio a todas las solicitudes, sean del curso que sean, y luego se saca un número, que es el que determina el orden de entrada. Ahora se bareman y se ordenan por curso, baremo, y sorteo. Así las cosas, hasta el mismo día de las listas no puedes saber nada, y, en la mayoría de los colegios, ni siquiera puedes hacer cábalas. El viernes si eso os cuento si estamos dentro...
Y como final, os voy a contar una cosa para que veáis el terror que de verdad causa este tema. Esta historia es verídica.
Esperando yo para entregar mi papelito, me pregunta una madre si estoy esperando para presentar solicitud. Le digo que no se preocupe, que la mía ya está contada porque la presenté hace unos días y que hoy voy sólo a presentar documentación adicional. Hablamos un poco del temita y...
Hoy es el último día para presentar solicitudes. Sólo hay tres colegios que abren la secretaría por la tarde. Debes presentar la solicitud en el colegio que ocupa el primer lugar en tu lista. Está ella aquí, el marido en otro colegio y al teléfono con el tercero. En uno juegan con los 6 puntos de zona de su trabajo, en otro con los 6 puntos de zona del trabajo del marido y en el tercero con los 6 puntos de zona de domicilio. Están apurando hasta la hora de cierre de las secretarías para ver cuántas solicitudes se presentan en cada colegio y así entregarla en el que más posibilidades les de en caso de que con 6 puntos entren en sorteo, que suele ser lo normal cuando hay exceso de solicitudes.
¿Y vosotros? ¿Habéis tenido muchos problemas con el colegio? ¿Entrásteis (fijaos que de esto se habla en plural, no de si entra el pichón o no) en el de vuestra elección? ¿En vuestra provincia también hay tanto problema?
lunes, 29 de abril de 2013
viernes, 26 de abril de 2013
7 días, 7 sonrisas (XXXIV)
¡Buenos días!
Esta semana aparezco puntual por aquí. A ver si lo voy convirtiendo en costumbre, que se supone que esto es para alegrar un poco los viernes...
VIERNES: Ya os conté en el post anterior que iba a ser el cumple de la tía. La noche del jueves dormimos en casa de mis padres, con la susodicha. El caso es que cuando le dijimos que tenía que fecilitar a la tía porque era su cumpleaños se puso triste y dijo que No te puedo feliciitar, tía, no tengo tu regalo... Y se negó a hacerlo todo el día...
SÁBADO: Hemos convertido en costumbre, y hasta que haga demasiado calor, ir al campo de mis suegros a comer los sábados. Allí se está en la gloria. Hamaca, solecito... pero la sonrisa del día fue ver al Pitufo con un carro de la compra de juguete ayudando al yayo a coger habas y bisaltos. ¡Contentísimo de ayudar!
DOMINGO: El Real Zaragoza hizo un entrenamiento a puertas abiertas, y fuimos con el Pitufo a verlo. De repente me dice ¡Mira, mami! ¡Ese jugador está muy gordo! Desconozco a cuál se refería, pero era uno concreto, porque me lo señalaba cada vez que lo veía...
LUNES: El lunes dormimos otra vez en casa de mis padres, S.E. se ha ido de viaje toda la semana y nosotros hacemos mudanza esos días. Lo acuesto, y al rato se levanta. Estábamos viendo "Splash" en la tele. Poneos en situación, todos a lo nuestro, intentando ignorarle por aquéllo de no premiar el que se hubiera levantado. Y él, todo digno, se sienta en el sofá, y tras nuestros comentarios a un salto dice todo contento ¡Muy bien, qué tíos, vaya saltazo! ¡Se han tirado muy fuerte! Se acabó la seriedad, claro...
MARTES: En cuanto vuelvo de trabajar me señala uno a uno los números del ordenador y me dice Mira lo que he aprendido, mami: guan, chu, fre, for, faif, sis, sefen, it, nain y tien. A la pregunta de "quién te ha enseñado eso" me suelta Nadie, lo he aprendido yo solito. Aclaración: me han chivado que lo ha aprendido con mi gran amiga Dora la exploradora... ¡maldición! ¡Al final voy a tener que darle las gracias!
MIÉRCOLES: Mamá, vamos a jugar a balonmano. A balonmano sí que puedes, porque se juega con la mano y no con el pie así que no te hace pupa la pierna. Otro de esos razonamientos que te dejan con la boca abierta de par en par... ¡y es que no le falta razón! Además, os prometo que la frase es así, tal cual como me la dijo. No es que haga frases de menos palabras que yo interpreto. En serio.
JUEVES: ¡Terminado el jersey de la polvorilla! Y primera incursión en el mundo de la costura, he empezado un vestido (pero de tela, no de punto). Y ahora ya tengo la cabeza en algo que veréis el 04 de julio... ¡Ay, cuántos proyectos!
¿Qué tal se os ha dado la semana? ¿Me contáis algo que os haya hecho sonreír?
¡Copia la cadena de sonrisas en tu blog!
Esta semana aparezco puntual por aquí. A ver si lo voy convirtiendo en costumbre, que se supone que esto es para alegrar un poco los viernes...
VIERNES: Ya os conté en el post anterior que iba a ser el cumple de la tía. La noche del jueves dormimos en casa de mis padres, con la susodicha. El caso es que cuando le dijimos que tenía que fecilitar a la tía porque era su cumpleaños se puso triste y dijo que No te puedo feliciitar, tía, no tengo tu regalo... Y se negó a hacerlo todo el día...
SÁBADO: Hemos convertido en costumbre, y hasta que haga demasiado calor, ir al campo de mis suegros a comer los sábados. Allí se está en la gloria. Hamaca, solecito... pero la sonrisa del día fue ver al Pitufo con un carro de la compra de juguete ayudando al yayo a coger habas y bisaltos. ¡Contentísimo de ayudar!
DOMINGO: El Real Zaragoza hizo un entrenamiento a puertas abiertas, y fuimos con el Pitufo a verlo. De repente me dice ¡Mira, mami! ¡Ese jugador está muy gordo! Desconozco a cuál se refería, pero era uno concreto, porque me lo señalaba cada vez que lo veía...
LUNES: El lunes dormimos otra vez en casa de mis padres, S.E. se ha ido de viaje toda la semana y nosotros hacemos mudanza esos días. Lo acuesto, y al rato se levanta. Estábamos viendo "Splash" en la tele. Poneos en situación, todos a lo nuestro, intentando ignorarle por aquéllo de no premiar el que se hubiera levantado. Y él, todo digno, se sienta en el sofá, y tras nuestros comentarios a un salto dice todo contento ¡Muy bien, qué tíos, vaya saltazo! ¡Se han tirado muy fuerte! Se acabó la seriedad, claro...
MARTES: En cuanto vuelvo de trabajar me señala uno a uno los números del ordenador y me dice Mira lo que he aprendido, mami: guan, chu, fre, for, faif, sis, sefen, it, nain y tien. A la pregunta de "quién te ha enseñado eso" me suelta Nadie, lo he aprendido yo solito. Aclaración: me han chivado que lo ha aprendido con mi gran amiga Dora la exploradora... ¡maldición! ¡Al final voy a tener que darle las gracias!
MIÉRCOLES: Mamá, vamos a jugar a balonmano. A balonmano sí que puedes, porque se juega con la mano y no con el pie así que no te hace pupa la pierna. Otro de esos razonamientos que te dejan con la boca abierta de par en par... ¡y es que no le falta razón! Además, os prometo que la frase es así, tal cual como me la dijo. No es que haga frases de menos palabras que yo interpreto. En serio.
JUEVES: ¡Terminado el jersey de la polvorilla! Y primera incursión en el mundo de la costura, he empezado un vestido (pero de tela, no de punto). Y ahora ya tengo la cabeza en algo que veréis el 04 de julio... ¡Ay, cuántos proyectos!
¿Qué tal se os ha dado la semana? ¿Me contáis algo que os haya hecho sonreír?
¡Copia la cadena de sonrisas en tu blog!
lunes, 22 de abril de 2013
7 días, 7 sonrisas (XXXIII)
¡Buenos días!
Otra semana más con retraso... y encima no las he ido anotando (una vez más) así que me ha costado la vida acordarme, aunque creo que no os voy a mentir en ninguna.
VIERNES: Venga, va, que para el viernes no me acuerdo de nada... voy a tirar por lo más típico de lo más típico. No me matéis. ¡Ya es viernes! ¡Por fin! Un fin de semana por delante hace sonreír a cualquiera...
SÁBADO: Con mis padres, mi hermana y el Pitufo. Dimos un paseíto, nos tomamos un helado en una terraza... mmmm... esto es vida...
DOMINGO: Después de irme a andar yo un rato, mi S.E. quiso salir a correr. El Pitufo se empeñó en acompañarle, así que al final nos fuimos los tres (uno corriendo, otro haciendo como que corría y otra andando) a tomar un aperitivo tranquilamente. Fue un paseo muy agradable. ¡Y mola mil hacer cosas juntos!
LUNES: Pasamos la tarde en el club deportivo. Corriendo, saltando, jugando... Llegada la hora de ir a casa me dice que ¡un ratito más!. Le contesto Oye, un ratito más no, que yo me quiero a casa. Y su increíble respuesta fue Sí, y yo quiero un chalet en la playa, mami.
MARTES: Le cuento al Pitufo que dentro de pocos días será el cumpleaños de la tía. Y le digo que tenemos que pensar algo para comparle. ¡Tengo una idea, mami! Le podemos comprar un coche de juguete para que juegue conmigo pero sólo cuando ella quiera. Ya veis que es un chico muy considerado, "sólo cuando ella quiera..."
MIÉRCOLES: Como últimamente estoy un poco fastidiada del dolor de pierna (y además pasé muy mala semana) siempre le digo al Pitufo que no puedo jugar al fútbol ni correr. Después de comer me dice de repente: ¿Mami, se te ha curado la pierna? - No, hijo, todavía me duele - Entonces tenemos que jugar otra vez a cosas tranquilitas. Yo quiero que se cure para jugar contigo a cosas fuertes. No me digáis que no es tierno mi Pitufín.
JUEVES: En el trabajo me hicieron una oferta que no he podido rechazar...
¿Qué tal vosotros? ¿Habéis sonreído mucho?
Otra semana más con retraso... y encima no las he ido anotando (una vez más) así que me ha costado la vida acordarme, aunque creo que no os voy a mentir en ninguna.
VIERNES: Venga, va, que para el viernes no me acuerdo de nada... voy a tirar por lo más típico de lo más típico. No me matéis. ¡Ya es viernes! ¡Por fin! Un fin de semana por delante hace sonreír a cualquiera...
SÁBADO: Con mis padres, mi hermana y el Pitufo. Dimos un paseíto, nos tomamos un helado en una terraza... mmmm... esto es vida...
DOMINGO: Después de irme a andar yo un rato, mi S.E. quiso salir a correr. El Pitufo se empeñó en acompañarle, así que al final nos fuimos los tres (uno corriendo, otro haciendo como que corría y otra andando) a tomar un aperitivo tranquilamente. Fue un paseo muy agradable. ¡Y mola mil hacer cosas juntos!
LUNES: Pasamos la tarde en el club deportivo. Corriendo, saltando, jugando... Llegada la hora de ir a casa me dice que ¡un ratito más!. Le contesto Oye, un ratito más no, que yo me quiero a casa. Y su increíble respuesta fue Sí, y yo quiero un chalet en la playa, mami.
MARTES: Le cuento al Pitufo que dentro de pocos días será el cumpleaños de la tía. Y le digo que tenemos que pensar algo para comparle. ¡Tengo una idea, mami! Le podemos comprar un coche de juguete para que juegue conmigo pero sólo cuando ella quiera. Ya veis que es un chico muy considerado, "sólo cuando ella quiera..."
MIÉRCOLES: Como últimamente estoy un poco fastidiada del dolor de pierna (y además pasé muy mala semana) siempre le digo al Pitufo que no puedo jugar al fútbol ni correr. Después de comer me dice de repente: ¿Mami, se te ha curado la pierna? - No, hijo, todavía me duele - Entonces tenemos que jugar otra vez a cosas tranquilitas. Yo quiero que se cure para jugar contigo a cosas fuertes. No me digáis que no es tierno mi Pitufín.
JUEVES: En el trabajo me hicieron una oferta que no he podido rechazar...
¿Qué tal vosotros? ¿Habéis sonreído mucho?
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